Rehabilitación de un edificio en el centro de Palamós sin borrar su memoria

Situación: Palamós, Baix Empordà

Promotor privado

Año de proyecto: 2020-2021

Año de obra: 2021-2025

Arquitectos: Judit Falgueras

Fotografía: Joan Guillamat

Publicaciones: Diari Ara

Rehabilitación de un edificio en Palamós

Rehabilitación de un edificio en el centro de Palamós sin borrar su memoria

Situación: Palamós, Baix Empordà

Promotor privado

Año de proyecto: 2020-2021

Año de obra: 2021-2025

Arquitectos: Judit Falgueras

Fotografía: Joan Guillamat

Publicaciones: Diari Ara

Este proyecto en el centro histórico de Palamós parte de una idea muy clara: rehabilitar una casa antigua sin borrar todo aquello que la hace única. El edificio, construido a principios del siglo XX, es el último testimonio de un conjunto de casas de pueblo que ocupaban esta esquina y que, con el paso del tiempo, han ido desapareciendo.

Cuando se visitó por primera vez el edificio, llevaba ya años vacío y en desuso. A pesar de ello, todavía podían leerse sus capas de vida: pavimentos hidráulicos, muros de piedra, techos altos y un espacio con arcadas en la planta baja que recordaba su pasado vinculado a la pesca y al mar, tal y como evidenciaban las estructuras y los objetos encontrados en su interior.

La reforma ha permitido transformar el antiguo conjunto —formado por tres viviendas y un espacio de almacenamiento— en cuatro viviendas independientes, luminosas y confortables, adaptadas a las necesidades actuales pero respetuosas con su historia. Para conseguirlo, se han eliminado añadidos construidos a lo largo de los años que habían ido tapando ventanas y fragmentando los espacios, haciendo que la casa fuera oscura y estuviera poco ventilada. Algunos de estos añadidos eran, por ejemplo, los baños o parte de la cocina, que se construyeron sobre los balcones y terrazas exteriores.

Gracias a estas demoliciones, los espacios principales han recuperado la luz natural y su relación con la calle. Las fachadas vuelven a respirar, las aberturas originales recuperan protagonismo y los interiores se vuelven más amplios y agradables. Los baños se han reubicado de forma discreta, mejorando el funcionamiento de las viviendas sin alterar el carácter del edificio.

La intervención pone en valor los elementos originales: las arcadas, la piedra y las alturas forman parte de la vida cotidiana de las nuevas viviendas. El resultado son hogares que explican su historia, pero que están preparados para las comodidades actuales.

Esta obra ejemplifica cómo la rehabilitación puede ser una herramienta poderosa para cuidar el patrimonio, revitalizar los centros históricos y garantizar que las casas con memoria sigan formando parte del futuro de nuestros pueblos.

Rehabilitación de un edificio en Palamós